Cursos de Kinesiotaping

Esguince cervical, latigazo cervical o “whiplash”.

Tras un accidente de tráfico, una de las lesiones más comunes que suele ocurrir es el famoso esguince cervical, latigazo cervical o “whiplash”.

La zona cervical es delicada y compleja debido a las innumerables estructuras que ahí se encuentran (arterias, venas, nervios, etc); por ello la recuperación y el tratamiento pueden alargarse en el tiempo e incluso quedar secuelas.

Es de vital importancia realizar pruebas diagnósticas desde un primer momento para conocer el alcance de la lesión y así poder llevar a cabo el tratamiento más completo posible durante el proceso de rehabilitación de fisioterapia.

Estadísticas

Aquí nos podríamos detener y escribir un solo artículo acerca de este apartado, pero no es nuestro objetivo y únicamente se mencionará de manera breve la información más interesante. 

Obviamente no se darán las mismas lesiones si el paciente viajaba en coche, en moto o en tren; pero sí es reconocido por los jefes de traumatología de los hospitales españoles y la DGT (Dirección General de Tráfico) que la afectación a nivel cervical es una de las más comunes tras un accidente de tráfico (1, 2). A continuación se muestran las lesiones más comunes:

  1. Traumatismo torácico-abdominal: fracturas de costillas, fractura de esternón, lesiones internas de órganos y traumatismo abdominal.
  2. Lesiones cerebrales: traumatismos craneoencefálicos.
  3. Lesiones en cabeza, cuello y cara: esguince cervical, fracturas, abrasiones faciales y hematomas de gran importancia.
  4. Lesiones en extremidades: traumatismos, fracturas, contusiones, esguinces, fisuras y abrasiones. Los motoristas y ciclistas son los más afectados en este aspecto.
  5. Lesiones en la columna vertebral cervical, dorsal y lumbar: traumatismos, contusiones, fracturas y esguinces.
  6. Lesiones medulares que pueden conducir a una paraplejia o tetraplejia.

Las estadísticas sugieren que cerca del 20% de las personas que sufren un accidente de tráfico presentan sintomatología con afectación de la zona cervical. Tras un año de evolución, existe sintomatología en un 62% de esos pacientes.

Desgraciadamente, entre el 14-42% de los esguinces cervicales desarrollan dolor crónico y, en el 10% de esos casos, hay sintomatología de forma indefinida. En cuanto al sexo y a la edad, ¿quién es más proclive a sufrir esta lesión? El 69% de los casos lo protagonizan hombres cuya edad oscila los 45 años; mientras que el 31% corresponde a mujeres de unos 37 años (4).

¿Qué es un esguince o latigazo cervical?

Como cualquier esguince, es una lesión ligamentosa. En este caso se acompaña con una elongación de la musculatura de la columna vertebral cervical; todo ello es causado por un mecanismo enérgico de aceleración y desaceleración que se transmite a la región del cuello.

En otras palabras: es una lesión causada por una repentina y sucesiva extensión – flexión del cuello, donde la causa más típica es un accidente de tráfico producido por una colisión trasera. Si dicha colisión es inesperada, la musculatura del paciente se encontrará relajada, y entonces no podrá frenar ese movimiento enérgico consecutivo hacia detrás y hacia delante.

A continuación se muestra una imagen donde se pueden observar 3 figuras: la número 1 hace referencia a la posición normal del cuello, la número 2 es la posición en extensión provocada por la colisión y la número 3 es la posición final en flexión.

Factores y síntomas

Los síntomas que puede presentar un paciente con esguince cervical llegan a ser muy diversos y variados; casi todos ellos dependen en gran medida de los siguientes factores:

  1.  Cómo fue el accidente: no es lo mismo un accidente frontal, lateral o una colisión por detrás. Al igual que afectará de manera diferente la velocidad a la que se produjo dicho altercado, si ambos vehículos estaban en movimientos, si un tercer objeto entró en juego, si se usó el cinturón de seguridad o no, etc.
  2. El propio paciente: según la constitución, la fisionomía y los reflejos que presente la persona ante una situación de este tipo, se reaccionará de una manera u otra y le afectará en mayor o menor medida.
  3. El tipo de vehículo: aquí parece ser que el tamaño sí importa. Imaginen a una persona que conduce un 4×4 y de repente es embestida por una bicicleta: a lo mejor ni se entera. Pero en el caso contrario, si fuese el 4×4 quien arrollara a la bicicleta, el ciclista sí lo notaría y posiblemente saldría muy mal parado. Los coches robustos y grandes, aguantan muy bien los golpes; aunque por otro lado, también los provocan.
  4. La atención sanitaria recibida: si no se acude a un hospital tras haber sufrido un accidente de tráfico ni se recibe tratamiento alguno posterior, es probable que la sintomatología se instaure de manera crónica. Si por el contrario se recibe un tratamiento completo, la recuperación es mucho más probable.

En muchos casos se da una situación curiosa: los síntomas no aparecen hasta pasadas varias horas e incluso al día siguiente de que ocurriera el accidente. No siempre ocurre, ya que hay situaciones donde los síntomas se perciben instantáneamente. La recomendación sanitaria más extendida es acudir al hospital tras el accidente de tráfico, o bien en cuanto aparezcan los síntomas. Algunos de ellos son:

  • Dolor en la región cervical con posible afectación a la región dorsal y/o lumbar.
  • Rigidez y reducción del movimiento funcional en cuello y/o hombros. -Contusiones cerebrales acompañadas de confusión, desorientación, alteraciones en la conducta, irritabilidad, etc.
  • Hernias discales cervicales acompañadas de alteraciones motoras y sensitivas. -Dolor de hombros y en la zona periescapular.
  • Alteración de sensibilidad en los brazos y las manos: hormigueos y adormecimientos.
  • Pérdida de fuerza en los brazos y las manos.
  • Dolor de cabeza, cefaleas y migrañas.
  • Mareos y vértigos.
  • Conductas psiconeuróticas: ansiedad, miedo, tensión, estrés -Problemas de audición y problemas de visión.

Consejos

Seguidamente se van a enumerar una lista de consejos que pueden resultar beneficiosos para la salud de aquellas personas que han sufrido un accidente de tráfico:

  1. Acudir a un hospital en busca de atención sanitaria.
  2. Contactar con las autoridades locales y abogados, si fuera preciso.
  3. Seguir todas las instrucciones que los profesionales sanitarios y las autoridades locales pauten.
  4. Intentar no usar collarín (aunque en el apartado 3 un médico lo haya indicado). Cada vez su uso está más cuestionado ya que debilita la musculatura y aumenta la sintomatología.
  5. Comenzar rehabilitación de fisioterapia cuando antes. Realizar todos los ejercicios que el fisioterapeuta indique.
  6. Si se dispone de ello, aplicar calor en la zona afectada si el profesional sanitario lo ve oportuno.
  7. Si fuera posible, restringir al máximo posible el reposo absoluto. Si se quiere conseguir normalidad y funcionalidad, se han de realizar las actividades de la vida diaria de manera normal; siempre y cuando las lesiones lo permitan.
  8. Evitar cualquier actividad que aumente la sintomatología. No hay que sobre-motivarse con el punto nº 7, cuando existen lesiones hay ciertas actividades que pueden ser perjudiciales: deportes, viajes, ocio, etc.

¿Por qué quedan secuelas?

Anteriormente, se ha mencionado que la zona cervical es tremendamente compleja y “delicada”, básicamente porque en ella se encuentran estructuras muy importantes: arterias y venas de gran calibre, nervios que inervan al resto del cuerpo, musculatura que une cabeza y cuello a hombros y tronco, etc. Además, hay que entender que cualquier traumatismo que pueda afectar al encéfalo es responsable de numerosas secuelas: dolores de cabeza, migrañas, problemas de visión, etc. No se puede olvidar otra estructura que causa tremendas complicaciones: el oído; ya sea causando los problemas auriculares o los tediosos mareos y vértigos que son tan incapacitantes.

Pero vayamos al asunto que realmente interesa, ¿por qué quedan secuelas tras finalizar el tratamiento? Está muy extendida la teoría de que siempre va a quedar algún síntoma tras un accidente de tráfico, pero como casi todo en esta vida, no se puede predecir el futuro. Todo va a depender de varios factores que determinarán si el paciente se va a recuperar o no al 100%:

  • Tipo de accidente de tráfico. Cuanto más grave haya sido éste, más lesiones se habrán producido y más difícil será recuperar todas ellas.
  • Lesiones. No es lo mismo un simple arañazo epitelial que una fractura vertebral, cuanta mayor sea la gravedad de una lesión, mayor será la dificultad de su recuperación.
  • Diagnóstico. Si el diagnóstico inicial no recogió todas las lesiones presentes, o no midió correctamente el alcance de éstas; el tratamiento no será completo y existe una alta probabilidad de que aparezcan secuelas.
  • Tipo de tratamiento recibido. Varía en gran medida cuando se recibe un “tratamiento de tráfico al uso”, consistente en unos 15 minutos de calor, unos 15 minutos de TENS, unos pocos minutos de tratamiento manual con el/la fisioterapeuta y unos 5-10 minutos de auto-estiramientos. Puede haber pequeñas variaciones pero éste es el tratamiento básico en “los tráficos”. Cuán diferente al realizado de manera personalizada e individual, donde se enfoca más en el tratamiento manual y el trabajo activo por parte del paciente mediante consejos.
  • Trabajo realizado por el propio paciente. Por un lado se encuentra un paciente que no hace las tareas o ejercicios que su fisioterapeuta le manda y cuando las hace, las realiza mal y no muestra el mínimo interés; por otro lado está el paciente aplicado que lo hace todo perfectamente. ¿Quién tendrá más posibilidades de recuperarse? El segundo sin duda alguna.
  • Bonus extra: el juego de las aseguradoras. Algunas “limitan el tratamiento” a un número específico de sesiones (30 por ejemplo) ya que son ellas las que pagan el tratamiento, y no les interesa que se dilate en el tiempo (tendrían que pagar mucho más dinero). A veces, incluso no les interesa ni la propia salud de su cliente.

Con información de
https://www.fisioterapia-online.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *