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La oxitocina y sus beneficios

La oxitocina es una hormona relacionada con el comportamiento sexual de cada uno o también conocida como «la hormona de la felicidad» que se genera en la glándula pituitaria ubicada en la cabeza. Además, la oxitocina es importante en nuestro sistema nervioso central, ya que puede estimular la neuronas de nuestro organismo para que se transmitan información de unas a otras.

Desde 1955, la oxitocina se ha sintetizado para utilizarla como compuesto de algunos medicamentos que se utilizan, sobre todo, para inducir el parto a las futuras madres.

Qué es la oxitocina

La oxitocina es una hormona que liberamos las mujeres en nuestro organismo de manera natural durante algunos momentos de nuestra vida, entre ellos, el parto. Esta hormona comienza a ser producida por una glándula ubicada en el región central cerebral, que se llama hipotálamo, durante los últimos meses del embarazo y se intensifica la liberación cuando llega el momento de dar a luz.

A la oxitocina, se conoce también como la hormona del parto dada la función que cumple en este momento y es provocar en nuestro organismo las contracciones del útero para que, por un lado, el futuro bebé comience a moverse a través del canal del parto y, por otro lado, para dilatar el cuello del útero y, de esta forma, facilitar el paso del niño.

Para qué sirve la oxitocina

La oxitocina es una hormona con una labor muy importante en el momento del parto, ya que es la encargada de producir las contracciones en el útero. Sin embargo, esta hormona también tiene otras funciones importantes antes y después del parto. A continuación, explicaremos para qué sirve la oxitocina y cuáles son sus funciones principales.

Inicia las contracciones en el útero

Esta es la principal función de la oxitocina, como hemos indicado en apartados anteriores. Sin embargo, no sabemos cómo provoca dichas contracciones durante el parto. La oxitocina es liberada en el torrente sanguíneo y llega a los receptores de oxitocina que están en el útero, los cuales han ido formándose durante toda la gestación preparándose para el momento del parto. Una vez llega a estos receptores, la oxitocina empieza a estimular el útero para dar lugar a la contracciones que facilitarán la salida del futuro recién nacido.

Lactancia

Además de provocar las contracciones uterinas, la oxitocina también tiene otras funciones que suceden después del parto, la lactancia.

Es una hormona que también está presente en la secreción de la leche del pecho materno. Cuando el pezón de la glándula mamaria es succionado por el recién nacido, se produce una liberación de esta hormona, la cual, provoca una especie de contracción en las glándulas mamarias para permitir la salida de la leche.

Otras funciones de la oxitocina

  • Su liberación a nivel cardiovascular puede aumentar los niveles de frecuencia cardíaca y producir hipotensión.
  • También produce contracciones en el útero de la mujer durante las relaciones sexuales para facilitar la fecundación del óvulo.
  • Como toda hormona, también tiene funciones psicológicas, ya que se la ha relacionado con algunos comportamientos emocionales como la fobia social, la memoria, la empatía, el vínculo que se forma entre madre e hijo y la capacidad de aprendizaje.

La oxitocina sintética y el parto inducido

La oxitocina también existe en forma sintética y se utiliza para provocar el parto siempre y cuando los médicos lo vean necesario. En esta opción, la oxitocina no se produce en nuestro organismo, sino que es administrada por un médico, generalmente, de manera intravenosa.

La forma de administrarse la oxitocina para estimular las contracciones comienza siendo una dosis baja y se irá incrementado dicha dosis en función de la madre y los efectos que hayan provocado en ella. En el caso de que pasen más de 12 horas y no se haya logrado llegar a una fase más activa del parto, el médico podrá optar por realizar una cesárea.

La oxitocina sintética no puede utilizarse salvo que no existan las siguientes razones para inducir el parto:

  • Rotura prematura de las membranas o de aguas.
  • Cuando el parto se prolongue demasiado y se produzcan contracciones insuficientes.
  • Abruptio de placenta: se produce una separación de la placenta antes de dar a luz.
  • Embarazo que dure más de 41 semanas.
  • Muerte del feto en el interior del útero.
  • Cuando la madre padezca alguna enfermedad que pueda verse agravada por el parto como preeclampsia, problemas cardíacos o pulmonares y diabetes gestacional.
  • Infección producida en el útero también conocida como corioamnioitis.

Riesgos del uso de oxitocina sintética durante el parto

  • Rotura uterina: las mujeres que tengan cicatrices por cesárea u otra intervención quirúrgica son más susceptibles, aunque no suele producirse.
  • Trastornos cardiovasculares: se pueden producir por la hipotensión aunque son muy poco habituales.
  • Hiperestimulación del útero: se da cuando las contracciones son demasiado frecuentes y/o prolongadas debido a una alta dosis de oxitocina.
  • Intoxicación acuosa por dosis alta o diuresis: se distingue porque la madre tiene síntomas como vómitos, convulsiones y náuseas.

Con información de https://salud.uncomo.com

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