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La preeclampsia, condición propia de las embarazadas

La preeclampsia es una condición clínica propia de las embarazadas.Hasta ahora, no se ha determinado una causa específica que la desencadene sino que, más bien, se le asocia con varios factores de riesgo. Este cuadro sintomático se caracteriza principalmente por el padecimiento de hipertensión y unos elevados niveles de proteína en la orina (proteinuria), aunque también pueden aparecer edemas en las extremidades, así como problemas en los riñones, el hígado y los pulmones.

La preeclampsia se puede presentar no solo durante en el embarazo, sino incluso en el momento del parto y hasta seis semanas después de haber dado a luz.

Factores de riesgo

Existen dos tipos de factores de riesgo para la preeclampsia: preconcepcionales (existentes antes de quedar embarazada) y concepcionales (desarrollados durante el embarazo). Estos son algunos de ellos:

Factores preconcepcionales:

  • Antecedentes familiares de preeclampsia, hipertensión crónica o diabetes mellitus.
  • Que el padre haya recibido tratamiento inmunosupresor debido a un trasplante o que haya nacido de un embarazo con preeclampsia.
  • Obesidad.
  • Ser mayor de 40 años o menor de 18.
  • Haber tenido un episodio de preeclampsia en un embarazo anterior.
  • Primer embarazo.
  • Sufrir de ovarios poliquísticos o de alguna enfermedad renal.
  • Haber recibido un trasplante de órganos.
  • Padecer de una enfermedad autoinmune.

Factores concepcionales:

  • Infecciones urinarias recurrentes durante la gestación.
  • Subir de peso rápidamente.
  • Tener la presión arterial en niveles iguales o mayores a los 95 mmHg en el segundo trimestre.
  • Embarazo múltiple.
  • Diabetes gestacional.

Síntomas

Pero ¿cómo puedes saber si estás padeciendo esta condición? Deberás prestar atención a los síntomas de la preeclampsia más comunes para detectar si estás sufriendo este cuadro clínico. Los más frecuentes son los siguientes:

  • Presión arterial 140/90 mmHg
  • Altos niveles de proteína en la orina.
  • Edemas en la cara o las extremidades.
  • Dificultad para respirar.
  • Nauseas, vómitos.
  • Crisis de ansiedad.
  • Dolores de cabeza fuertes y constantes.
  • Problemas de visión: hipersensibilidad a la luz, vista borrosa o con destellos luminosos.
  • Dolor punzante en el área del abdomen.

En los casos más graves puede ocurrir un desprendimiento de la placenta o la embarazada puede desarrollar síndrome de HELLP, un cuadro clínico que incluye anemia hemolítica, problemas hepáticos y disminución de plaquetas.

En cualquiera de estos casos es importantísimo que se acuda de inmediato a un médico para que te realice un examen y pueda tratar tu condición cuanto antes.

Tratamiento

La preeclampsia puede ser tratada en diferentes niveles dependiendo del avance del embarazo, la gravedad de los síntomas y el estado de la madre y el bebé. En principio, si los síntomas son leves, el especialista recomendará reposo en casahasta que llegue el momento del parto.

Los cuidados incluyen beber mucha agua, moderar el consumo de sal, tomar la medicación para controlar la hipertensión en caso de que el médico la recete, descansar la mayor cantidad de tiempo posible, dormir sobre el lazo izquierdo y vigilar el estado de madre y bebé frecuentemente.

Si los síntomas se desencadenan muy rápido o su gravedad aumenta, es probable que se recomiende hospitalización para monitorear el avance del trastorno, así como el suministro de medicamentos para hipertensión y las convulsiones (en el caso de que aparezcan), así como esteroides para garantizar el desarrollo óptimo de los pulmones del bebé en embarazos inferiores a las 34 semanas. En caso de riesgo inminente para la madre y el bebé y si el embarazo supera las 37 semanas, el médico sugerirá una cesárea o una inducción del parto.

Como la preeclampsia también puede presentarse después del parto, hay que estar alerta ante la presencia de cualquier síntoma asociado desde las primeras 48 horas y hasta las 6 semanas posteriores al nacimiento del bebé, ya que aunque el neonato no sufrirá ninguna consecuencia, sigue siendo igual de peligroso para la salud de la madre.

Con información de
https://salud.uncomo.com

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