Cursos de Kinesiotaping

Masoterapia en patologías mentales

Los fisioterapeutas no somos masajistas, pero damos masajes. Y no somos psicólogos, pero a menudo nuestros pacientes se nos desnudan emocionalmente durante el tratamiento. La fisioterapia cuenta con una gran ventaja ante cualquier otro sanitario. Tratamos con el contacto. Con nuestras manos. Y esto crea un vínculo, una conexión que no debe pasar desapercibida entre fisioterapeuta y paciente.  

No debemos subestimar el poder de la masoterapia, ni olvidar la percepción analgésica que pueden llegar a inducir nuestras manos. El masaje, es una herramienta clave de la fisioterapia. Es el arte de tallar músculos, esculpir tendones y pulir ligamentos en sesiones de 45 minutos.

Es común buscar información y formación para llenar de contenido y mejorar en aquellas áreas relacionadas con nuestras competencias específicas: manipulación vertebral, punción seca,  electrólisis percutánea… Probablemente porque son estas áreas las que están más de moda, o en las que últimamente hay más formación y estudios que avalan su eficacia. Y claro que pueden formar parte de nuestro desempeño profesional, de nuestro día a día, pero no se debe rendir sólo en torno a ellas, sino reconocer que los efectos terapéuticos del tacto también existen.

El sentido del tacto abarca muchas percepciones distintas: sensación, presión, dolor y vibración. Por ello, a menudo se habla de un sistema del tacto o somático. Numerosos estudios demuestran el poder que la estimulación táctil ejerce en las relaciones sociales: permite aumentar la disposición y generosidad de quien recibe el estímulo. Asimismo, aporta beneficios terapéuticos.

La investigación sobre el efecto de los masajes está abriendo nuevos horizontes a nuestra profesión. Se ha revelado que técnicas de fisioterapia como el masaje son eficaces para el tratamiento de algunas patologías mentales.  

Sentir contacto en nuestra piel, como sucede durante un masaje o una caricia, ayuda a desarrollar una imagen del cuerpo sana, terapia específica que resulta beneficiosa en casos de anorexia o bulimia. En la Universidad de Oxford se ha desarrollado un traje de neopreno que genera pequeñas presiones sobre la piel durante el movimiento. De esta manera, se ha conseguido que personas con trastornos alimenticios presenten una percepción de su imagen corporal menos distorsionada y más real. 

Masoterapia en ansiedad y depresión

El masaje es capaz de liberar sustancias que impiden la liberación de cortisol, la hormona del estrés, instaurando sentimientos de calma y tranquilidad. Además, el simple contacto durante un segundo de la mano sobre el hombro del paciente con baja autoestima es capaz de reducir la intensidad de sus miedos existenciales. 

Masoterapia “comunicativa”

El sentido del tacto permite también una comunicación emocional. En 2006, un estudio del psicólogo Matthew Hertenstein, de la Universidad de Depauw, reveló que mediante un breve contacto podemos reconocer el estado de ánimo de otra persona. En 2014, investigadores dirigidos por Jean-Luc Schwartz, pidieron  a voluntarios jóvenes que se sentaran frente a su respectiva pareja, pero separados por una pantalla. Unos dispositivos registraban diversas funciones de su cuerpo.

Los experimentadores pidieron a cada pareja que recordaran un suceso concreto de su pasado en común. En ocasiones, dejaban que los participantes se diesen la mano a través de un agujero en el panel divisoria.

El efecto resultó sorprendente: sólo cuando las parejas recordaban una experiencia en común cogidos de la mano, la conductancia de la piel y la variabilidad del ritmo cardíaco de ambos se asemejaban. Según estos resultados, el contacto físico nos une tanto a los demás que incluso pone en consonancia nuestros procesos fisiológicos. 

El masaje como método terapéutico en trastornos mentales está siendo fenómeno de estudio durante estos años. La terapia de masaje mejora la conducta y trastornos del sueño, alivia el dolor, mejora la movilidad y los problemas músculo-esqueléticos e incrementa la participación en la comida en pacientes con demencia, depresión y anorexia nerviosa. 

Con información de
https://www.fisioterapia-online.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *