Cursos de Kinesiotaping

Medicina estética en las arrugas de expresión

Muchos son los remedios que la medicina estética moderna ofrece  para la corrección de este problema; por lo específico, es un campo que pertenece más al dermatólogo, al cirujano plástico y al esteticista. Nosotros nos ocupamos únicamente de llevar a un estado óptimo el tejido muscular y nervioso en las zonas de la cara y del cuello. 

Para hacer esto a parte de varios tipos de masajes, entre los cuales destacamos muy en particular el ”masaje Kobido”, masaje japonés basado en una serie de técnicas terapéuticas que estimulan los nervios faciales, alcanzando las células de la piel, técnicas de masaje que benefician y aumentan la circulación sanguínea, distribuyendo nutrientes y eliminando toxinas, las impurezas y las células muertas, centrándose en la condición de la piel y tonificando los músculos subcutáneos.

Utilizamos también, una técnica muy particular que se basa sobre una serie de ligerísimas pero eficaces estimulaciones eléctricas, cuya particularidad reside en el hecho que el estimulo es llevado directamente a través de las manos, o mejor, los dedos, evitando molestos electrodos. El programa prevé además una serie de ejercicios para estimular la mímica facial, que el paciente efectuara delante de un espejo.

Aplicaciones en el pecho

Para todas las mujeres es un símbolo de seducción y feminidad, además de maternidad. Desde la adolescencia hasta a la menopausia esta sujeto  a numerosas variaciones de forma y de volumen, sobre todo durante el embarazo y la lactancia, por lo cual es importante aprender pequeños trucos para mantenerlo firme y bien formado.

Hay que decir que el pecho más voluminoso, hoy tan apreciado, está mas sometido al acción de su propio peso y con el pasar de los años  la fuerza de la gravedad será la  responsable de la pérdida de tono y de la consiguiente relajación. También la postura incorrecta debido a un estilo de vida sedentario o a las largas horas sentadas en la oficina de una forma equivocada, representa una de las causas principales de la modificación  de la forma del pecho.

A menudo se ven mujeres jóvenes con un pecho bastante caído, con los hombros doblados hacia adelante y la espalda encorvada. Si los hombros están curvados es imposible que el pecho esté  en el lugar adecuado. Cuando se asumen posiciones incorrectas, lo que pasa es que el peso del pecho queda casi totalmente confiado a la piel, que en esta zona es particularmente delicada, haciendo sí que ceda lentamente, mientras si tenemos una buena postura y si tenemos los hombros rectos, el pecho se apoyara mejor sobre el pectoral quedando posicionado más arriba.

Por esto, en nuestro tratamiento enseñamos a nuestras pacientes a corregir los defectos de postura, que con el pasar del tiempo son responsables del decaimiento del pecho, pero también de los dolores generalizados en la espalda. El pecho de por si, no tiene musculatura propia, pero se mantiene en su sitio únicamente por un fino abanico de músculos y ligamentos que, juntos con la piel, tienen que sostener el peso de las glándulas mamarias y del tejido adiposo. La elasticidad y el tono de estos elementos mantienen el pecho en su sitio, determinando la altura, la estabilidad y la turgencia.

Es sobre estos dos elementos que se tiene que basar nuestra acción. La piel del pecho es muy delicada y va tratada con particular atención: es bueno utilizar jabones neutros para limpiar, pero también un tónico sin alcohol y cremas específicas nutritivas y sobre todo que estimulen la elasticidad. 

Un sistema que aconsejamos para tonificar y reafirmar el pecho es aquel de alternar bajo la ducha, los chorros de agua caliente con los de agua fría, a fin de crear una pequeña gimnasia circulatoria basada sobre la vasoconstricción y vasodilatación, que puede ser útil para estimular la circulación y la funcionalidad cutánea.

Respecto a la musculatura es fundamental que todas las estructuras de sustento estén en perfectas condiciones; los ligamentos suspensorios tienen que ser fuertes y elásticos para aguantar la masa de los senos, de lo contrario la fuerza de la gravedad los estira hacia abajo y el pecho caería. Un tratamiento particular lo tenemos que reservar a los músculos pectorales, que van estimulados sobre todo a lo que se refiere al tono.

Como punto final, enseñaremos también a las pacientes, una serie de ejercicios, fundamentalmente para los pectorales, teniendo bien presente que  no aumentará el volumen del seno, pero mejora y a menudo de forma sorprendente, el tono y el grafismo de las bases sobre las cuales se apoyan las mamas.

Con información de
https://www.fisioterapia-online.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *