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Síndrome de la grasa de Hoffa

La grasa de Hoffa es una almohadilla intracapsular situada en el compartimento anterior, en la región inferior de la rótula. Es una de las 3 bursas que existen en la cara anterior de la rodilla. Es una de las estructuras más vascularizadas e inervadas de la rodilla, y dado el gran número de terminaciones nerviosas que posee y la estrecha relación con otras estructuras anatómicas que se describen a continuación es susceptible a generar dolor en la cara anterior de la rodilla.

La grasa tiene una relación directa con estructuras como el polo inferior de la rótula en el plano superior; el tendón rotuliano, la cápsula articular y los cuernos meniscales anteriores en el plano anterior; la tibia proximal y la bursa infrapatelar profunda inferiormente, y sus bordes laterales están engrosados gracias a su unión con los ligamentos de Kaplan medial y lateral (lig.meniscorotulianos), los cuales se fusionan con la membrana sinovial en su parte posterior.

La función de esta estructura no está del todo clara, sin embargo, se cree que puede desempeñar las funciones de estabilización en los extremos del movimiento y protección (mediante la amortiguación de impactos). La grasa de Hoffa facilita la distribución de líquido sinovial y puede actuar, cuando la rodilla va hacia la extensión, como distribuidor o repartidor de fuerzas generadas por la articulación.

¿Por qué la grasa de Hoffa puede generar dolor en la rodilla?

Pueden ser muchas las causas que alteren la composición de la grasa generando dolor. Para describir las casusas se clasifican en intrinsecas y extrínsecas:

Alteraciones intrínsecas de la grasa de Hoffa

Las causas intrísecas de alteración de la grasa de Hoffa son:

  • Condroma intracapsular.
  • Sinovitis nodular focal.
  • Fibrosis post artroscopia o cirugía
  • Aumento de fluido tras lesión en cizalla como en lesiones de LCA
  • Enfermedad de Hoffa o Síndrome de la Grasa de Hoffa: se desarrolla más delante de forma detallada.

Alteraciones extrínsecas de la grasa de Hoffa

Las causas extrísecas de alteración de la grasa de Hoffa son:

  • Trastornos internos y articulares: derrame articular y cuerpos intrarticulares, quiste meniscal,…
  • Trastornos sinoviales: la grasa en su parte posterior tiene una sinovial y dada la gran inervación que tiene este tejido un estiramiento brusco, irritación mecánica o inflamación de su membrana puede dar dolor en la cara anterior de la rodilla.
  • Trastornos extra capsulares: fractura de la rótula, rotura del tendón rotuliano, enfermedad de Sinding-Larsen-Johansson (bursitis infrapatelar) y la enfermedad de Osgood-Schlatter.   

Síndrome de la grasa de Hoffa

Es un síndrome extensamente descrito en numerosos estudios y se trata de una hipertrofia de la grasa generada por alteraciones inflamatorias asociadas con un pinzamiento de esta en los espacios femorotibal y femoropatelar. La lesión de la grasa de Hoffa puede ser aguda o crónica, con o sin fibrosis.

La etiología del Síndrome de la grasa de Hoffa aún está por demostrar. Casi siempre se relaciona con historias de trauma en pacientes jóvenes debido a un solo impacto, torsión, por lesión del ligamento cruzado en cizalla, por luxación patelar o cualquier lesión de alguna estructura anterior que produzca un pinzamiento e inflamación en la grasa.

Síntomas y diagnóstico de la alteración de la grasa de Hoffa

Los principales síntomas son de una disfunción en la grasa de Hoffa son el dolor en la cara anterior de la rodilla y en la flexo-extensión, extensión forzada, durante la bipedestación prolongada y al subir o bajar escaleras. También inflamación a ambos lados de la rótula. El signo clínico principal es la hipertrofia.

Pueden realizarse dos test para determinar la existencia de la lesión de la grasa (los cuales son positivos si provocan dolor):

  1. Estando el paciente decúbito supino llevar a hiperextensión pasiva la rodilla y simultáneamente comprimir el polo inferior de la rótula
  2. Teniendo la rodilla a 90º de flexión presionamos en los laterales de la rótula a la vez que se realiza una extensión de la rodilla.

Antes de solicitar pruebas complementarias, se debe hacer un buen diagnóstico diferencial con el resto de posibles causas susceptibles de generar dolor en la cara anterior de la rodilla, mencionadas al inicio de este artículo.

Las pruebas radiológicas no aportan nada excepto en las fases finales, cuando hay osificación de la grasa. En la RMN se pueden apreciar alteraciones inflamatorias tanto en la fase aguda como en la crónica.

Tratamiento

El tratamiento recomendado es conservador en la gran mayoría de los casos, consistente en reposo, medidas antiinflamatorias (hielo, AINES) y fisioterapia. En los casos en los que el tratamiento fisioterápico no resulte efectivo se considera la infiltración de corticoides y la cirugía.

Como tratamiento se propone:

  • Guiar al paciente sobre lo que debe o no debe hacer en la fase de reposo relativo (evitar hiperextensión de rodilla, arrodillarse e impactos).
  • Taping para descargar y acortar la grasa.
  • Ejercicio de cuádriceps en cadena cinética cerrada (mejora el control motor y congruencia femoropatealar) y fortalecimiento de glúteo menor.
  • Estiramiento de musculatura para evitar hiperpresiones rotulianas.
  • Trabajar el tejido blando para evitar adherencias.
  • Ejercicios propioceptivos.
  • Entre otras técnicas de tratamiento.

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