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Síntomas de la hipoacusia

La hipoacusia se define en último término como discapacidad auditiva; es decir, incapacidad para escuchar correctamente. Así, escuchar correctamente implica que se el organismo lleve a cabo una serie de pasos.

Primero, el sonido entra por el conducto auditivo externo, choca con el tímpano y lo hace vibrar. Esta vibración se traslada a una cadena de huesos minúsculos que estimulan la cóclea.

En el interior de la cóclea, existen unas células que transforman esta información vibratoria en energía. Esta energía se traslada en forma de impulso nervioso por el nervio auditivo hasta el tronco del encéfalo. Desde allí, el impulso nervioso llega a la corteza cerebral. Solo en ese momento, somos conscientes del sonido.

En función de la etapa del proceso que falle, así será la hipoacusia. Veamos, pues, sus diferentes tipos, así como el modo de tratar cada uno de ellas.

Tipos

Existen dos tipos fundamentales de hipoacusia: la conductiva y la neurosensorial. Será conductiva cuando el oído externo y medio (principalmente, tímpanos y huesecillos) no se encuentran íntegros. En la de tipo neurosensorial, puede que estén dañados la cóclea, el nervio acústico, el tronco del encéfalo o bien, la corteza cerebral.

Síntomas

La detección de esta enfermedad suele ser tardía. Esto se debe al desarrollo estrategias compensatorias por parte del organismo. Existe un amplio espectro de alteraciones relacionadas con la hipoacusia.

Su principal síntoma es la pérdida de audición. Por lo general, en la hipoacusia de conducción se distinguen menos los sonidos de baja intensidad. Sin embargo, en la neurosensorial, se hace difícil distinguir los sonidos, aunque sea posible escuchar su intensidad.

Suele ocurrir que en la hipoacusia se oyen peor los sonidos agudos. Debido a ello, existen menos problemas a la hora de oír voces masculinas que femeninas. Además, las personas que la padecen tienen dificultades para oír cuando hay ruidos en el ambienteIncluso,ciertos sonidos pueden percibirse más fuertes de lo que son realmente.

Dependiendo de la causa que la genere, hay algunos otros síntomas que suelen acompañar a la sordera. Entre los más comunes, se encuentran el dolor de oídos o la sensación de plenitud auricular si la causa es una otitis. Si estuviera dañado el órgano receptor del equilibrio que se encuentra en el oído, podrían tener lugar, además, vértigo y mareo.

Una hipoacusia acusada sin tratamiento efectivo dará lugar a dificultades en la comunicación. Para designar este fenómeno, se acuñó el término socioacusia. Esto puede traer consigo consecuencias psicológicas y en el estado de ánimo como, por ejemplo, depresión.

Con información de https://mejorconsalud.com

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