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Tratamiento de la cervicoartrosis o artrosis cervical

En el tratamiento de la cervicoartrosis o artrosis cervical debe de tenerse en cuenta no sólo las características de la persona, sino también de la causa que la provoca. En fisioterapia existen diversos elementos que pueden agregarse a las terapias para tratar una cervicoartrosis o artrosis cervical:

Agentes físicos

Con «agentes físicos» nos referimos a todas aquellas herramientas que nos provee la naturaleza, las cuales regulamos y aplicamos en el organismo para poder obtener efectos beneficiosos. Entre los agentes físicos que más se utilizan para la cervicoartrosis podemos encontrar entre otros agentes (éstos son los utilizados con mayor frecuencia):

Termoterapia y crioterapia

La termoterapia es el uso de altas temperaturas para producir efectos beneficiosos en el organismo, mientras que la crioterapia es el uso de bajas temperaturas con el mismo fin.

El calor produce los siguientes efectos terapéuticos:

  • Analgesia. La disminución del dolor se produce ya que el sencillo estímulo del calor viaja por vías que “engañan” al cerebro para que el estímulo doloroso no sea tomado en cuenta. Además, el aumento de la circulación limpia la zona del cuello de todas aquellas sustancias inflamatorias y corrosivas para los tejidos.
  • Relajación. El calor estimula determinados receptores en los músculos que disminuyen la actividad del mismo cuando son activados, por lo que se disminuye la tensión y los músculos se relajan.
  • Trofismo. Los músculos aumentan tanto en fibras como en calidad gracias a que el aumento del riego sanguíneo proporcionado por el calor los nutre.
  • Aumento de amplitudes de movimiento articular. Los tejidos no contráctiles del músculo se hace más blandos con el calor, por lo que se gana amplitud del movimiento articular. Además la relajación genera disminución de la tensión, por tanto aumento de la longitud del propio músculo.

En cambio el frío produce los siguientes efectos terapéuticos:

  • Disminución de la inflamación. La disminución de la temperatura disminuye el riego sanguíneo, por lo que no se acumulan líquidos en los tejidos de la lesión.
  • Analgesia. La disminución del dolor con las bajas temperaturas es gracias a un descenso en la conducción nerviosa que aumenta el umbral del dolor.
  • Reeducación neuromuscular. El frío aplicado sobre la zona de un músculo genera contracciones que le ayudan al músculo a recordar cómo es la contracción.

Corrientes eléctricas

Existen muchos tipos de corrientes eléctricas, cada una con una forma e intensidad distinta y con diferentes efectos en el organismo. La más son utilizada es el TENS o Estimulación Eléctrica Transcutánea Nerviosa por sus siglas en inglés, es una forma de electroterapia que disminuye el dolor al actuar sobre el sistema nervioso. Como el calor, la corriente se convierte en un estímulo que viaja por vías que “engañan” al cerebro para que el estímulo doloroso no sea tomado en cuenta.

Magnetoterapia

La magnetoterapia consiste en la aplicación de aplicación de campos magnéticos, que tienen efecto en nuestro organismo ya que nuestras moléculas están cargadas positiva y negativamente. Esto es especialmente útil por ejemplo para contrarrestar la pérdida de masa ósea (ya que el calcio está cargado de manera que fluye y genera hueso ante un campo magnético), trastorno ligado frecuentemente con la cervicoartrosis.

Ultrasonidos

El ultrasonido es el uso de ondas sonoras de alta frecuencia, que al viajar en nuestro cuerpo tienen efectos térmicos (iguales a los de la termoterapia) y mecánicos que restituyen la integridad de los tejidos.

Tracción cervical

La tracción cervical consiste en la elongación del eje de la columna cervical de manera controlada. Esta tracción permite un estiramiento pasivo de la musculatura del cuello que disminuye la tensión que pueda existir en los mismos.

Ejercicios, estiramientos y automasajes

Los ejercicios, estiramientos y automasajes son excelentes herramientas para reequilibrar el estado de la región cervical, recuperando rangos de movimiento articular, fuerza, propiocepción, etc. Observa el siguiente vídeo:

Higiene postural

Una columna cervical no puede funcionar bien si no la utilizamos como es debido. Es por ello que es necesario incluir la adquisición de una serie de actitudes al realizar nuestras actividades de la vida diaria. Es por ello que se aconseja que la persona:

  • Evite las posturas prologadas en el trabajo o en los quehaceres.
  • Dormir boca a arriba o de lado preferiblemente, ya que dormir boca abajo genera una tensión excesiva en la columna cervical. Además, que la almohada para dormir no sea excesivamente grande.
  • Tomar medidas en el trabajo y en casa: el cuello no debe de flexionarse al trabajar con un ordenador o al ver televisión.
  • Evitar los movimientos bruscos del cuello.

Con información de
https://www.fisioterapia-online.com

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