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Tratamiento para crisis de asma

El asma es una afección respiratoria que se produce cuando los conductos por los que entra y sale aire (bronquios) se estrechan. Los pacientes que padecen de esta enfermedad pueden presentar crisis o ataques de asma repentinos causados por factores ambientales, y es entonces cuando las vías respiratorias se inflaman, generan mucosidad y gran dificultad para respirar correctamente.

Ante tal situación, es conveniente saber actuar de forma rápida brindándole al paciente el tratamiento y los cuidados necesarios para su mejoría.

Las crisis de asma pueden aparecer de forma repentina, sobre todo cuando la enfermedad no está bien controlada. En primer lugar, es fundamental conocer cuáles son los posibles síntomas o señales que pueden alertarte del padecimiento de una crisis de asma, teniendo en cuenta que estos varían en función de cada paciente.

Por lo general, cuando un ataque de asma empieza el paciente presenta dificultades para respirar, emite un sonido al inhalar y expirar denominado sibilancia, puede tener sensación de ahogo y ritmo cardíaco acelerado. Además, como consecuencia de la falta de oxígeno, es posible que los labios y la piel se vuelvan ligeramente azulados y aparezcan sudores fríos.

Ante una crisis de asma, lo principal es intentar mantener la calma y utilizar de forma inmediata el tratamiento de inhaladores prescrito por el médico. Generalmente, se receta el uso de broncodilatadores de acción rápida, los cuales sirven como su nombre indica para dilatar los bronquios y lograr que el aire entre en los pulmones de forma sencilla.

Lo aconsejable es realizar dos inhalaciones lentas y profundas pero en casos de crisis de asma severas es probable que el paciente pueda requerir de hasta 4 aspiraciones, aunque siempre se deberán seguir las instrucciones indicadas por el médico. Si es necesario, durante un ataque de asma, se puede utilizar el broncodilatador cada 20 minutos en un periodo de dos horas.

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Los broncodilatadores de acción rápida actúan de forma parcial, ya que cuando las paredes de los bronquios se inflaman o hay una producción excesiva de mucosa, se requiere la administración de medicamentos corticoides antiinflamatorios. Estos deben ser recetados siempre por el médico y será el propio facultativo quien deberá indicarte cómo tomarlos en caso de padecer un ataque de asma, pues es posible que en esa situación tengas que doblar la dosis habitual o alternarlo con el broncodilatador.

Hay algunas medidas que pueden ayudar a tratar una crisis de asma y hacer que el paciente se sienta mejor favoreciendo la respiración y el paso del aire. Es importante que la persona afectada se siente inclinada hacia delante, apoyando los antebrazos en una mesa y relajando los hombros y la cabeza. Debe empezar a respirar de forma lenta por la nariz con la boca cerrada e ir hinchando ligeramente los carrillos; además de esto, aligerarse de ropa puede resultar también aliviador.

Si una vez puesto en práctica todos los consejos citados anteriormente para tratar una crisis de asma, el paciente no mejora es fundamental quesolicite ayuda médica con urgencia.

En el caso de los niños con asma, se deben extremar las precauciones y acudir a urgencias de forma inmediata si el pequeño presenta grandes dificultades para respirar, se escuchan pitos con mucha claridad, está somnoliento o demasiado irritable, está pálido o morado, así como si no responde al tratamiento recetado por su pediatra.

Con información de
https://salud.uncomo.com

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