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Tratamiento para la rotura fibriales en el gemelo

Una de las lesiones más comunes en corredores y deportistas en general son las roturas fibrilares en el gemelo. Puede comenzar como una pequeña fisura, la cual si no es detectada a tiempo, puede convertirse en un desgarro del músculo.

Las causas de la “pedrada”, como se le conoce al pinchazo causado por la rotura, pueden ser varias e ir desde un mal calentamiento, un muy grande esfuerzo hasta un golpe en la zona. Indistintamente de la causa, el tratamiento va a variar dependiendo de la gravedad de la fisura y comúnmente se maneja en distintas etapas, las cuales equivalen a los días después de la lesión.

Generalmente cuando la rotura es muy pequeña se confunde con algún mal golpe o contractura en el músculo y por ser soportable se mantiene el ejercicio físico, sin embargo, aun después del calentamiento, sigue la presencia de dolor. Lo más recomendable es que al momento de sentir los primeros síntomas, detengas inmediatamente el movimiento y reposes.

Ten en cuenta que por muy pequeña que sea dicha fisura, el constante movimiento la agrandará y empeorará, generando una lesión mucho peor. En ciertas ocasiones puede deberse a un dolor por sobresfuerzo y sin importar la causa del malestar es indicado que se elimine la tensión al músculo.

Después de que el médico haya hecho un diagnóstico adecuado para detectar una rotura fibrilar del gemelo, comienza la fase de recuperación, la cual varía dependiendo de qué tan grande es y qué tan afectado se encuentre el músculo. Partiendo de ahí, se inicia el tratamiento dividido en etapas, las cuales requieren su tiempo y variaciones de ejercicios.

Etapa número 1 (3-5 días)

El objetivo en estos primeros días tras haberse generado la rotura, es desinflamar y aliviar el dolor muscular. Para esto, debes hacer lo siguiente:

  • Aplicar hielo: el hielo ayuda a reparar los vasos dañados en la lesión y a su vez es un buen aliviante del dolor. Aplícalo sobre el área afectada de 10 a 20 minutos cada dos horas. Ten en cuenta que puedes emplear compresas de gel o propiamente hielo, de ser este el caso, envuélvelo en un paño para evitar quemaduras.
  • Vendaje: emplear un vendaje ayudará a comprimir la zona y así evitar la acumulación de liquido.
  • Reposo: es importante evitar el apoyo en dicha zona o moverla mucho, por lo tanto está prohibido el ejercicio físico.

Etapa número 2 (5-10 días)

Tras haber tratado la reparación de los tejidos, es importante comenzar a relajar el músculo lastimado y eso se realiza en esta etapa:

  • Aplicar calor: este es indicado para activar la circulación y por consiguiente la mejora de la rotura, ya que simula el calentamiento que se realizaría en actividad.
  • Masaje: esto es perfecto para relajar la zona y mejorar el drenaje de la lesión. Este debe ser realizado por un especialista que sepa cuáles técnicas emplear para no empeorar la rotura o el dolor. Lo más probable es que la primera vez sientas un pequeño dolor o una punzada.
  • Mover la pierna poco a poco: indicado para la circulación y la prevención del atrofiamiento muscular. Realizar movimientos suaves es excelente para devolverle la flexibilidad al músculo, lo importante es realizar dicha contracción sin peso ni apoyo.
  • Estiramientos: excelentes para mantener la flexibilidad en el área.

Etapa número 3 (10-20 días)

En esta etapa se busca mejorar la resistencia y la elasticidad del músculo:

  • Estiramiento: se recomienda que sean suaves y que no exijan de más a los gemelos. Lo que se busca en un estiramiento es relajar la zona, mas no causar dolor, es por esto que al momento de sentir cualquier presión, debes bajar la intensidad del estiramiento.
  • Vendaje de compresión: se utiliza para darle mejor soporte al gemelo.
  • Ejercicios isométricos: deben ser muy suaves e ir incrementando la dificultad poco a poco; recuerda que el gemelo no puede contraerse de forma muy brusca.

Etapa número 4 (20 días en adelante)

Esta etapa es para exigirle un poco más al músculo y realizar ejercicios con mas fuerza. Aunque el músculo ya se encuentre recuperado, no es adecuado realizar contracciones bruscas por la debilidad de las fibras nuevas:

  • Masaje: excelente para fomentar la cicatrización y reforzar las fibras regeneradas después de la lesión.
  • Entrenamiento ligero: es necesario comenzar a pedirle más al gemelo, por lo tanto es bueno comenzar con calentamientos y carreras muy suaves y de corto tiempo para darle fuerza al músculo.

Con información de
https://salud.uncomo.com

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